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sábado, 19 de diciembre de 2009

Esa Niña...

La niña

se hizo invisible en cuerpo y alma.

La niña

se quedó muda.

La niña era una imagen capturada

en el momento cumbre.

La niña

no plagiaba ningún dolor

porque el dolor se dice callando.


Escrito por María del Rio.

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