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viernes, 15 de junio de 2012

SALUDOS

¿Os habeis parado a pensar en la gran variedad de saludos que existen en la vida y cómo varían dependiendo del caso?
Yo que soy una observadora empedernida siempre lo he pensado.
Desde bien pequeña me gustaba eso de sentarme en un banco y evadirme mirando a la gente, en sus gestos, su vestimenta, sus andares y sus voces (sin rozar el cotilleo).
Me divertía (y sigo haciéndolo) imaginarme historias ficticias de la gente que pasaba delante mío.
Pues bien hoy voy a hablar de los saludos. De las despedidas hablaré otro día.
Uno de mis saludos preferidos es el de una madre o padre con su hijo pequeño. Son la felicidad plena.
Ese tipo de saludos siempre se funden en un abrazo más que sentido y el niño vuela mientras abraza a su padre o madre.
Estos saludos varían con la edad. Sobre todo si se ha producido un divorcio complicado. Aquí los saludos entre padre/madre e hijos son distantes en muchas ocasiones. Y se transforman en dos besos cordiales o ni eso en algunos casos.
Otro saludo es el de los políticos. Es un saludo de mano normalmente muy hipócrita. Estos saludos no me gustan. Son saludos cordiales a la vez que vacíos.
Por no hablar de ese saludo de una época (no muy lejana) muy dura en España y otros países  que se cantaba. No digo más sobre este saludo. Es bien conocido.
El saludo de una primera cita es entrañable por la timidez y torpeza que comporta.
El de los hip hoperos es complicadísimo pero me encanta. Hacen una serie de malabares con las manos y los dedos y acaban en un abrazo contundente.
El saludo que más me gusta es quizás el de una pareja (impulsiva, sin tabús y pizpireta) totalmente encoñada en el que la chica salta y rodea sus piernas a su querido más el posterior beso en los morros. Ese lo experimenté varias veces y me daba la vida!
Los de un mercado de los de toda la vida entre cliente y vendedor me enternecen y me alegran. Y a veces hasta te cae un piropo, que la verdad nunca viene mal.
Saludos que me entristecen es el de una pareja que va a romper o que ya ha roto. Esos son duros.
Los saludos de buena mañana al entrar al trabajo son somnolientos y casi sin mirarse a la cara.
Otro que me entristece es el de un funeral. Esos son difíciles de digerir porque no sabes bien bien lo que hacer. Normalmente se abraza y se toca la mejilla.
Los que se porducen después de una función de teatro, un estreno o un concierto son gratificantes y a la vez aterradores sobre todo si es con un crítico que sabes que al día siguiente va escribir sobre lo que has hecho.
Luego los hay que no apetecen pero nada. Veáse el de saludar en un banco,en Hacienda o en el INEM. Esos se te atragantan.
En fin, podría estar toda la noche escribiendo sobre tipos de saludos pero me tengo que despedir para saludar a la rica cena que me acabo de preparar.
Buenas noches.
Escrito por María del Río.

miércoles, 6 de junio de 2012

Sueño en forma de Meca.

No suelo tener esos sueños típicos como lo de tener una mansión, el príncipe azul perfecto, un perro o siete gatos, un viaje a las Maldivas o lo de tener una boda por todo lo alto.
No. Suelo tener otro tipo de sueños. Y casualmente todos acompañados de música. Recuerdo que cuando era pequeña ansíaba cinco.
Fumar, no casarme, ser actriz, escribir y tener voz.
Pues bien, cumplí lo de fumar por malo que sea. Quizás parezca un sueño de lo más tonto pero fumar con la clase que tenían los actores en el cine más glamouroso de los 50´no es fácil y es más bien un reto. Por lo menos a mi parecer.
Otro sueño cumplido ha sido el de no casarme. Sí. No lo necesito.
Ser actriz es una carrera de fondo. Me formé para ello. Y sí. Estoy en paro actoral pero no por ello desisto de mi pasión.
Lo de escribir también lo he cumplido. Lo estoy haciendo ahora mismo. Bien o mal pero haciéndolo.
Y vamos por el quinto sueño pero no menos importante. Ese no lo he cumplido. Ni lo cumpliré. No tengo voz. Y lo asumo. Pero no veais que putada es para mí. Admiro a la gente que tiene ese don innato de poder cantar con personalidad y encanto. La admiro y la envidio. Pero bueno a lo mejor debido a mi falta de voz (que no oído), la vida me ha regalado (para compensar) que gran parte de mis amistades tengan voces ejemplares y me rodee de música por todos los lados. Buen regalo me hicieron.
Me tocó la lotería más bien.
Y es que concibo no tener infinidad de cosas en la vida. Pero no concibo una vida sin música. Así es. Mi vida la recuerdo a través de imágenes y canciones. Muchas canciones. Por algo la gente que me conoce bien me dice que soy una biblioteca musical. Y que por que no me hago dj. Pero lo de scratchear se lo dejo para los que de verdad tienen manos para eso.
Pues bien ahora mismo mi gran sueño sería que España se convirtiera en un referente musical. Que fuera la Meca de la Música. Como en Austin (Texas) por poner un ejemplo donde hay más de 100 locales en activo con conciertos diarios. Me he planteado irme a Austin a vivir (no lo descarto todavía) pero todavía tengo la imperiosa esperanza de que algún día nuestro país se convierta en una fiesta musical continua. Sin obstáculos ni permisos absurdos. Quizás peque de ingenua y de idealista pero es que tenemos mucha música que ofrecer y que acoger. Se puede. Y creo en ello. Ojalá fuera una gran empresaria (pero de las que no roban por robar y que no esté vampirizada por la ambición y avaricia respecto al dinero) y pudiera crear un paraíso musical en toda regla. Un paraíso donde toda la música fuera apoyada. Toda. Pediría a las autoridades que se dejen de "EuroVegas" y que hagan un "EuroAustin". Que el juego es muy malo y la ludopatía ni os cuento y que sea la música la que impregne las calles de las ciudades. Y oye que si se saca algún dinerillo, mejor que mejor pero repartido de manera equitativa. Sí. Todo esto es un sueño.
Un sueño en forma de Meca.
Pero no desespero.
Escrito por María del Río para CLUB DE MÚSICA (www.clubdemusica.es)

viernes, 18 de mayo de 2012

METRO

Siempre he pensado que en el Metro confluye todo.
El Metro ha dado lugar a que se rueden historias ficticias inolvidables y a que se sientan otras muy reales.
Y es que el Metro se empapa cada día de estares y respiraciones según la hora del día.
Desde bien temprano el metro es el espectador de rostros todavía dormidos o que están a punto de dormirse. Las caras y los cuerpos denotan rutina y el comienzo de otro día más que disfrutar o soportar, según se mire.
Por la tarde las caras cambian. Hay gente que está acelerada debido a la inyección de cafeína o porque es el momento en el que va a poder hacer lo que realmente quiere. Veáse ver a la persona querida, recoger a sus hijos, contar los segundos para ver a su cantante favorito, ver a un amigo suyo que va a representar una obra de teatro, tirarse en el sofá con una delicatessen que se ha comprado antes de llegar a casa o tomarse una caña con los amigos. También puede ser la hora maldita para otros debido a que su trabajo rutinario comienza cuando los demás ya lo han cumplido.
Suceden historias a cada segundo y todas a la vez.
El Metro a veces se vuelve loco, sobre todo si es hora punta. Hay personas que aprovechan para pegarse a otras y sacarse algún dinerillo. Otras se quedan en su mundo interior y piensan en la lista de la compra o si el jefe va a estar de buen humor hoy. Otras prefieren mirar a la persona que tienen en frente y hacerle una radiografía de su vida sin conocerla. Normalmente le pondrá muchos defectos para que así se sienta mejor de buena mañana y piense que su vida es mejor que la suya, a pesar de saber que el autoengaño es más que latente. También hay personas que prefieren leer o hacer ver que lo hacen para hacerse interesante.
Pero en lo que más disfruta el Metro es en las historias que se crean a través de miradas cómplices en un vagón. Miradas nuevas que crean timidez a la vez que impulsos. En ese momento el Metro quiere que ese "encuentro subterráneo" se tranforme en algo verbal. Que se unan esos dos cuerpos y que surja una amistad, un affair momentáneo o una relación de las de toda la vida. Esos son sus momentos predilectos.
La peor parte para éste es no poder ver el desenlace de las historias una vez se abra la puerta de alguna parada. Afortunadamente la pérdida de una u otra persona se gratifica con la entrada de otra multitud de personajes.
El Metro nunca se aburre. Tiene películas desde las 6 de la mañana hasta la 1 aproximadamente y encima no paga por verlas. Somos nosotros los que pagamos para que él las disfrute.
Y es que el Metro vuela, sobre todo el de Madrid. Y nosotros intentamos hacer lo mismo aunque no sea tan fácil.
Escrito por María del Río.

martes, 15 de mayo de 2012

SUMMER

Para mí ha llegado el Verano. Sí. Y me lo noto. No me he podido esperar al 21 de Junio. Y es que mi estar es diferente y más claro. Hay que ver el poder que tiene sobre mí ese círculo amarillo que da calor por todos los poros de mi piel. A mí me entran ganas de no parar de bailar, saltar, correr, reir y otros menesteres que me reservo aquí. Es extraño porque a mucha gente le crea todo lo contrario. El calor le agota las fuerzas. Pero ya estoy acostumbrada a ir a la contraria. Es así desde que nací y no soy inglesa.
En fin, que Bendito Verano y benditos rayos de luz que cambian a esta chica de manera paranormal.
Escrito por María del Río.

jueves, 3 de mayo de 2012

Con Denominación de Origen.


Para la Vida real se llama Lara.

Para la Vida de "Cara-Libros" se llama Lali Pop.

Yo la llamaría Lara Croft.

¿Las razones?

Por su carácter de mujer de bandera.

Por su sonrisa pícara y contundente.

Por su voz que te llega con la primera letra pronunciada.

Por su cuerpo de escándalo.

Por esa mirada oriental.

Por su desparpajo elegante.

Por todo eso y más no se os ocurra llamarla nunca "Lollypop" por confusión.

 Ella de caramelo rosa empalagoso tiene muy poco.

Ella es de caramelos con sabor y textura enamoradiza.

Escrito por María del Río.


sábado, 14 de abril de 2012

El Semáforo

LLuvia.

Un Semáforo en rojo.

Una mujer.

De estilo ininterrumpido.

Zapatos de tacón

de color añil.

Piernas interminables.

Medias de rejilla.

Abrigo

que daba permiso

para marcar un estilizado cuerpo.

Esa Mujer.

Los coches se descolocaban

en esa noche de lluvia.

Ella con un espejo

en una mano.

En la otra un Rimmel.

Nunca se había visto a una mujer

con tanta clase

a la hora de maquillarse.

Ella no se inmutaba.

Pero tenía a la calle alborotada.

Semáforo en verde.

Era su momento.

Era su contoneo.

Cruza la calle.

El asfalto grita

de excitación.

Pero más lo hace

el hombre que le está esperando

al otro lado de la calle.

Escrito por María del Río.

La Primavera no quiere ser mi Amiga

Mira que me gusta.

Quizás

porque después

de ella

viene

mi mejor estación.

Mi querido Verano.

Y es que ella

siempre me brindaba

momentos

de tranqulidad

a pesar

de la Maldita Astenia Primaveral.

Este año

parece ser

que está enemistada conmigo.

Y no creo que me lo merezca.

Quizás

sea porque se esté volviendo loca

con el Cambio Climático.

Sí.

Debe ser por eso.

Esperando

que me brinde un beso amistoso

le escribo unas líneas de aliento.

Escrito por María del Río.