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viernes, 26 de febrero de 2010

Marchando un Capeado!

Hay dos clases de "Capeados".

El Primero.

El que nos entorpece de manera inconsciente.

Ese que incorporamos a nuestras espalda

día a día.

Esas malditas "capas"

que no nos dejan ser como somos

de vez en cuando.

"Capas Anti-Disfrute"

las llamo yo.

Tiene solución.

Y no bajo prescripción médica.

Es un proceso de cada uno.

Lento pero gratificante

cuando ves que te desprendes de capas

poco a poco.

El Segundo.

Es un "Capeado"

que normalmente

hacemos uso las mujeres.

Cuando nos da "el punto"

recurrimos

a un corte de pelo.

Normalmente

cuando necesitamos un cambio radical a nuestra vida.

Otras veces es porque sí.

Ese Capeado

nos da luminosidad

y más belleza.

Exterior e interior.

Ahora bien...

preferiblemente

es necesario que te lo haga otra persona.

Porque sino

puedes correr el riesgo

de trasquilarte

tu cabeza y tu espíritu.

Y entonces

vuelves al primer "Capeado"

otra vez.

Así que...

Marchando un Capeado

con tu mejor estilista

y

LISTO!!!!

Escrito por María del Río.
Foto de Juan Aragonés

miércoles, 24 de febrero de 2010

El Espejo Horizontal

Esa mañana

no fue como las demás.

Despertó

con un aire diferente.

Se sorprendió

pero no dejó pasar la oportunidad.

Y es que ya llevaba mucho tiempo

despertando

de manera automática

y sin nigún aliciente.

Esa mañana su espíritu

fue acorde

al tiempo meteorológico.

Casualidad no fue.

Fue sintonía.

Despertó

y dejó la pereza

para otros.

La tristeza

la donó a otro planeta.

El vacío

lo llenó con el mejor café arábico.

Lo ofusco

lo clareó

bañándose

con el mejor jabón de algas.

Después emprendería

un largo viaje.

Consistía en arrimarse

a la orilla del mar totalmente azul

y conseguir

verse en el horizonte.

Y lo consiguió.

Se vió reflejada

en esa línea donde el mar y el cielo

se besan

se abrazan

se miman

se ríen

y

ante todo

se entregan.

Consiguió ser

el Espejo Horizontal.

Escrito por María del Río.


Tiemblo

Tiemblo.

Pero no de frío.

martes, 23 de febrero de 2010

El Show no acaba

Muy a mi pesar

este "Show" no acaba.

Y mira que me gusta

el Teatro.

Por algo elegí

que fuera mi profesión.

Pero esta obra de teatro

es demasiado real.

Y quiero que acabe.

Pero nada está en mi mano.

Nos eligieron como actores protagonistas

sin consentimiento.

Nos dieron una separata vacía.

Y tan sólo la podíamos llenar

de silencios crudos.

La fotografía era en blanco y negro.

Mi preferida.

Pero para esta obra de teatro

necesito colores y más que eso.

Lo único que vale

la pena

son los actores de reparto

y los secundarios

que nos acompañan día a día.

Ellos son nuestros protagonistas.

El estilismo es austero.

Y los efectos especiales

son química y más química.

Suerte

que somos muy "cómicos"

y de todo

le sacamos humor...del negro en este caso.

Y es que

a pesar de todo...

el Espectáculo debe continuar.

Pero que este no se prorrogue más por favor.

Demasiado real.

Escrito por María del Río.

jueves, 18 de febrero de 2010

Las Dos "M"

Ellos querían

un niño

y

una niña.

Por este orden.

Y acertaron.

Así fue.

También querían

dos "M"

en sus vidas.

Y así fue.

Miguel y María.

Querían

que fueran

íntimos amigos

además de hermanos.

Y acertaron otra vez.

Son mejores amigos.

Querían

que fueran

voladores de la Vida.

Y así fue.

Querían que fueran

locos y especiales.

Y también fue así.

Hay una cosa que no pidieron.

Que estuviéramos

en lo bueno y en lo malo

con ellos.

Quizás lo daban por hecho.

Quizás no.

Pero estas dos "M"

están

para eso y más.

Es un regalo

ESTAR.

Últimamente

no ha habido buena racha.

Borrascas de salud.

Y ellos

están.

Pero también esperan

estar de otra manera.

Se lo merecen.

Escrito por María del Río.

Ser o no Ser

A Gerard se le va la Pinza.

Y qué bien que sea así.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El Ukelele

El Mal Tiempo

arrecia de nuevo.

Pero no desespero.

Sonriendo

parece como

que la borrasca

no grita tanto.

Un Ukelele

consiguió

clarear

una caída lenta de lágrimas.

Y lo más importante...

una Compañia Deliciosa

consiguió

que me olvidara

que toda yo

llovía.

Gracias...

Escrito por María del Río.