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jueves, 19 de abril de 2018

La Escalera

Recuerdo que cuando estaba estresada con mil cosas, estas escaleras me daban todo lo que necesitaba.
Salía por mi puerta y me encontraba estas escaleras de hace más de 105 años.
Cogía música y me refugiaba en ella.
Normalmente escogía al grupo "The National".
Y hacían y cumplían su función.
Ordenar mi cabeza y pensar en aquel consejo de mi padre que dice: "María, trata de llegar a ser lo que tú eres y ya está. Sin presiones."
Hoy es un día de esos.
Esos días que saldría por la puerta y me refugiaría ahí.
En aquellas escaleras que tantas respuestas me dieron.

Ecrito por María del Río.
 

martes, 10 de abril de 2018

Disolución

Tan sólo hacía falta llegar a ese verbo.
Reconocer.
Reconocer que el viento cambió las tornas.
Cómo es el corazón de cambiante.
Pusilánime y Valiente. Y viceversa. Así todo el rato.
Ya no quería manta ni sentirse como un bebé al que cuidar.
Quería que la desnudaran, unirse con la otra persona y luego disolverse.
Tan sólo haría falta poner en marcha la turbina de su energía y alcanzar la plenitud yendo en busca de él.
Hubiera ido en globo pero la ayuda de una amiga lo hizo todo más fácil.
Una noche noctámbula junto a ella hizo que reconociera sus secretos más sinceros.
Y estaba claro.
Su lugar ahora era en una ciudad con palmeras y agua. Mucha agua.
Llegó.
Y su deseo se cumplió.
Se unió.
Y después se disolvió.
Escrito por María del Río.

domingo, 8 de abril de 2018

La Manera

Quizás uno de los encuentros que más le marcó a día de hoy fue con él.
Su nombre no le sorprendió.
Le sorprendió la sutileza a la hora de conocerla y su garra a la hora de seducirla.
Esa mezcla hizo que se quedara en shock.
Maestría la de él.
Que manera de rozar tan precisa.
Que manera de mirar.
Que manera de atontar.
Que manera de besar.
Que manera de conectar con todos los puntos.
Sí.
Que manera.
Y ahora, después de todo aquello que se generó sin adornos, tendrá que apañárselas para olvidar eso.
Esa manera de transformarla.

Escrito por María del Río.

Flaneur

El otro día mi padre me habló del término francés llamado "flāneur" y me gustó.
Viene a ser lo que en castellano llamamos "paseante" o "callejero" y su actividad es callejear sin rumbo y sin objetivo, dejándose llevar con lo que le ofrezca el paisaje.
Conozco unas cuantas personas que lo hacen.
Mi padre es uno de ellos, bastantes amigos y yo.
Nos lanzamos a fotografiar lo que nos de el paseo.
Normalmente miramos hacia arriba para ver todo el esplendor de los edificios.
Pero también miramos de frente y hacia los dos lados.
No te preocupes si paseas a nuestro lado, sabemos seleccionar perfectamente la mirada hacia ti.

Una mirada sincera y sin artificios.
Escrito por María del Río.

 

martes, 3 de abril de 2018

Ganas

Cuántas ganas te tengo.
No lo sabes.
Ganas de que me des el primer espasmo de golpe con tu fría saliva.
Ganas de que me lo des otra vez con tu ya saliva caliente.
Ganas de que me roces sin que me de cuenta para luego arrastrarme hasta el fondo. Muy al fondo.
Ganas de que me sorprendas como siempre haces.
Ganas de recorrerte de arriba a abajo y viceversa.
Ganas de que me cures como tú sabes.
Ganas de que me tranquilices para luego huracanarme todo el cuerpo con tu temperamento.
Ganas te tengo sí.

Escrito por María del Río.

Menuda Faena

Menuda faena cuando te dejas palabras que decir entre el aire de los pulmones y la glotis.
Sí.
Menuda faena.
Escrito por María del Río.

domingo, 25 de marzo de 2018

Jugábamos

Jugábamos.
Hasta que el juego acabó.
Jugábamos.
Hasta que uno de los dos sintió.
Jugábamos.
Hasta que el otro evitó.
Jugábamos.

Escrito por María del Río.