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viernes, 3 de mayo de 2013

SED.


Lo que tenía era Sed de Palabras.

No de tí.

No te confundas.

Escrito por María del Río.

sábado, 30 de marzo de 2013

CULOS


Él:

Estás donde tienes que estar.

No sobresales de manera gratuita de un lado ni del otro.

La forma que tienes para "hablar" es sencillamente elegante.

Eso sí, llamas la atención por todos los lados.

Culo:

Gracias por el bocado de sinceridad.

Escrito por María del Río.



viernes, 29 de marzo de 2013

MICROREFLEXIÓN


Todavía le quiere pero ya no le prefiere. 
Escrito por María del Río.










miércoles, 13 de marzo de 2013

Conversaciones Matinales

Ella:

Hoy he soñado con el tipo aquel que me encontré el otro día.

Él:

¿Por qué?

Ella:

¿Desde cuando se le puede preguntar a los sueños?

Él:

Ya.

Escrito por María del Río.




domingo, 3 de febrero de 2013

Agárrala!

El día a día a veces te hace caer en el olvido de aspectos realmente importantes.
Pero suerte que existen minutos y quizás horas en las que tu cabeza y tu cuerpo paran y se toman su merecido descanso para recordar lo que crees que ya no está.
Cuando sucede esto a veces quieres volver a la rutina porque no te gusta lo que ves pero otras es el mejor viaje que puedes realizar.
Y es que recordar no tiene porque ser un momento de tristeza. A veces esos momentos te brindan el regalo de agarrar a esa nostalgia para poder darle todo el calor que se merece.
Con pasión desmesurada y con los colores que te apetezcan. Yo en este caso elijo al azul que me sugiere templanza.
Y sí, es agradable acompañar a la nostalgia de la mano y no de espaldas.
Pasan esos momentos de parón y vuelves a la rutina, pero ya renovada. Una rutina llena de matices.
Escrito por María del Río.

viernes, 25 de enero de 2013

BRAINSTORMING

A veces todo va tan rápido que asusta. Asusta mucho.
Y me encuentro intentando buscar una canción que me de respuestas a un estado anímico que no sé definir. Pero no la encuentro. Y me fumo un cigarro para respirar más tranquila pero evidentemente esa no es la solución. Después paseo como si estuviera en un juicio intentando encontrar el speech definitivo para concluir con una respuesta contundente. Y tampoco sirve. Pasan los minutos y decido darme una ducha que me despoje de palabras y pensamientos antiguos para dar cabida a otros más vírgenes. Y ni el agua ni el albornoz más suave me da lo que busco. Pero no desespero. Ya han pasado dos horas y busco otras maneras de responderme. Juego al escondite y me encuentro en seguida pero no como yo quiero. Pruebo reir sin parar para dar con la mejor carcajada y liberarme de toxinas absurdas. Después lloro. Y luego me ofusco. Así pasan dos horas más hasta que me veo sentada escribiendo todo este colapso de ideas.
Y llego a una conclusión.
La de que hoy no tiene que haber desenlace. Y quizás mañana tampoco.
Lo dejaré en manos de los "puntos suspensivos" para que me sorprendan en el momento menos pensado.
Sí.
Eso haré.
Escrito por María del Río.

viernes, 11 de enero de 2013

Escueta

No me esperes en tu vida porque estoy a un minuto de llegar a la mía. 
Ya te aviso si eso.
Escrito por María del Río.