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sábado, 14 de abril de 2012

El Semáforo

LLuvia.

Un Semáforo en rojo.

Una mujer.

De estilo ininterrumpido.

Zapatos de tacón

de color añil.

Piernas interminables.

Medias de rejilla.

Abrigo

que daba permiso

para marcar un estilizado cuerpo.

Esa Mujer.

Los coches se descolocaban

en esa noche de lluvia.

Ella con un espejo

en una mano.

En la otra un Rimmel.

Nunca se había visto a una mujer

con tanta clase

a la hora de maquillarse.

Ella no se inmutaba.

Pero tenía a la calle alborotada.

Semáforo en verde.

Era su momento.

Era su contoneo.

Cruza la calle.

El asfalto grita

de excitación.

Pero más lo hace

el hombre que le está esperando

al otro lado de la calle.

Escrito por María del Río.

La Primavera no quiere ser mi Amiga

Mira que me gusta.

Quizás

porque después

de ella

viene

mi mejor estación.

Mi querido Verano.

Y es que ella

siempre me brindaba

momentos

de tranqulidad

a pesar

de la Maldita Astenia Primaveral.

Este año

parece ser

que está enemistada conmigo.

Y no creo que me lo merezca.

Quizás

sea porque se esté volviendo loca

con el Cambio Climático.

Sí.

Debe ser por eso.

Esperando

que me brinde un beso amistoso

le escribo unas líneas de aliento.

Escrito por María del Río.

sábado, 24 de marzo de 2012

Fórmulas.

Ese niño pasó una infancia demasiado conservadora y ultracatólica. Y es que llamarse José ya decía mucho. Su hermana se llamaba María. Dios estaba presente en toda la casa ya fuera en forma de cruz o en forma de rosario. Y eso para un niño de 10 años puede provocar consecuencias no muy agradables. En este caso no las provocó. José era un niño despierto y curioso. Muy curioso. Leía todo lo que se le pasaba por delante de sus ojos. Lástima que en su casa sólo podía "disfrutar" de lecturas férreas de ideas. Pero él era inteligente y sabía que de alguna manera la vida tenía que ofrecer más que "padres nuestros" y autoritarismos extremos. Por eso bajaba a escondidas a casa del vecino llamado Aldo. Digo a escondidas porque si se enteraban sus padres el castigo podía ser indefinido. Lo que más le gustaba a José de él era toda la biblioteca que tenía en su casa. Y es que años atrás había sido librero. José se empapaba de letras, frases y melodías sintácticas. Aldo le tenía un cariño especial. Pero también sentía pena por él. Tenía miedo de que su vida fuera un engaño y que se convirtiera en un hombrecito fragmentado de mente sin quererlo. Y es que a veces lo que te inculcan puede dejarte sin un ápice de personalidad. Aldo aprovechaba esas tardes para ofrecerle libros de todo tipo. Pero José siempre cogía con más énfasis los libros de matemáticas. Aldo intuyó que quería encontar la fórmula de algo. Se pasaba horas y horas leyendo y escribiendo en un papel fórmulas confusas e indescriptibles.
Un día Aldo le preguntó qué buscaba y José se bloqueó.
Pero luego contestó con su gracia y chispa innata diciéndole:
Aldo, ando buscando la fórmula para que no haya muerte.
Aldo se emocionó a la vez que se inquietó. José se dio cuenta. Y le dijo que no se agobiara porque sabía que en algún momento u otro la encontraría.
Mucho le pesaba a ese niño de 10 años las ideas del bien, el mal y el pecado y sin quererlo encima.
Pasaron los años. Aldo murió y José se formó haciendo derecho (por obligación de sus padres). La muerte de Aldo le afectó. Y es que el tiempo vivido con él le sirvió para encontrar su fórmula más ansiada.
Y llegó a la conclusión de que no hay muerte que valga cuando no existe la necesidad de quererla.
Más tarde publicó un libro de gran expectación llamado "Superflua Muerte".
Escrito por María del Río.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Reflexiones en un Diván.

Hoy me he prometido no parar de escribir hasta que consiga decir o "vomitar" todo lo que siento.
Y es que estoy cansada de que nos cierren la boca por todo y para todo. Si hablamos más de la cuenta se dice que no es "políticamente correcto". Menuda expresión más utópica, cuando ellos son los más incorrectos. Menuda vergüenza de país. Hemos llegado a un punto en el que vamos a tener que mentir y decir que no somos de aquí.
Estos seres inadaptados (llámense políticos, toda la monarquía y sus consejeros y empresarios corruptos de todas las índoles) están consiguiendo que seamos rechazados por todo el mundo. Estoy cansada de todas las "burbujas". Todas. Porque las hay inmobiliarias, musicales, teatrales, y deportivas. Por no hablar de todo tipo de recortes que sólo nos afecta a los "ciudadanos de a pie". Ellos/as no sufren de tijeretazos. Más bien al contrario. Aumentan sus sueldos y todos nosotros lo sabemos.
Veáse el sueldazo que van a tener ahora ciertos senadores o la "nómina" del Rey (muy gracioso y de mal gusto que la hiciera pública el dia de los Santos Inocentes).
La cuestión es que nos toman el pelo y nos cortan la cabeza. Así sin más. Para que no pensemos mucho y así no tengamos necesidad de agacharla.
Pienso, repienso y me cabreo. Y me pregunto si no existe en todo este país un político que no esté vampirizado de ambición y avaricia por el dinero de la que pecan todos.
Alguien que tenga moralidad y que vea más allá de su propio palacete y todo tipo de privilegios. Alguien que vea que el paro en España es extremo y que las personas tienen que reducir hasta su gasto alimentario porque no se llega ni a final de semana. Estamos hablando de que tenemos que abrocharnos el cinturón hasta para comprar verdura y carne. Y no estoy hablando de caviar ni solomillo. Estoy hablando de alimentos de primera necesidad. La gente no va al dentista aunque tenga una infección de boca porque no hay dinero. Y mientras tanto los de arriba se hacen blanqueamiento de dientes cada seis meses.
¿Estamos locos? Ellos sí. Nosotros no lo éramos pero están consiguiendo que la desesperación haga de nosotros unos seres repletos de ira, rabia e impotencia.
No me extraña que la gente se ponga a ver en la tele programas como "Sálvame Deluxe" o "Quién quiere casarse con mi hijo". Va a ser la primera vez que defienda esos programas. Y es que ayer lo entendí todo al enchufar el televisor.
Empecé por las noticias, luego por un programa que hablaba de la nueva ley del aborto, proseguí con un especial de Marichalar y el impresentable de Urdangarín y luego con mi cabreo y ansiedad contenida acabé pegada a las tonterías de un programa de cotilleo que no sabía ni quienes eran. Es lo único que me calmó. Me hizo olvidar "un poco" todo lo que nos rodea y que no sé donde voy a ir a parar si todo sigue así. Esos contertulios que hablan de la vecina o la chica guarra de gran hermano me hizo olvidar toda ira que me había provocado todas las noticias del telediario y demás abusurdeces de la ley del aborto.  Y que conste que me siguen aborreciendo esos programas. Pero ayer me sucedió eso.
A veces pienso que en el monte con un huerto y un cobijo donde dormir viviría más feliz. A veces lo pienso.
Y otras veces pienso en emigar. Esta la pienso cada día. Y durante el día por la mañana, por la tarde y por la noche.
Lástima que no tenga la carrera de enfermería porque me iría a Finlandia donde hay trabajo de eso y cobran al mes un sueldo aproximado de 2400 euros. Lástima. Y eso es impensable en España. 2400 euros es el sueldo de 4 personas aquí.
Ahora mismo para trabajar de cajera en un supermercado te piden una serie de requisitos que me hacen reir y luego llorar (eso en el Mercadona). Por no hablar de las condiciones del Carrefour.
El otro día me comentaba uno de mis mejores amigos que un amigo suyo, publicista que había trabajado en dos de las agencias más importantes de España, se había quedado en paro. Ya sabeis. Recortes por la "crisis". Deseperado por no encontrar nada de lo suyo y con una familia a cuestas fue a a una "entrevista" para mozo de almacén y no le cogieron porque no tenía todos los idiomas que le exigían. Y me pregunto yo ¿un mozo de almacén para qué necesita tener inglés alto o alemán? Pues así está la situación aquí y lo que nos queda.
Lo único que me consuela es que no tengo "burbujas emocionales". Eso ya me preocuparé yo de que no haya jabón lagarto de por medio y explote de la peor manera.
Mientras tanto seguiré en mi diván pensando que todavía soy una niña sin preocupaciones y que estas cosas que os he contado son sólo pesadillas que por la mañana se quedarán en eso.
Pesadillas momentáneas.
Buenas tardes.
Escrito por María del Río.

sábado, 4 de febrero de 2012

Ceño Fuera!

A mí lo de las arrugas no me preocupa demasiado. Así que ya que todos vamos a tenerlas algun día (ya tengo alguna que otra) elijámoslas bien. Propongo que tengamos más arrugas en las comisuras de la boca y no tantas en el ceño. Ríamos más y enfadémonos menos. Soy consciente de que no es fácil. Y más ahora que nuestro país no hace más que jugarnos malas pasadas. Y lo que nos queda. Pero bueno, por lo menos intentarlo. Ríamos y arrúguemos esas comisuras que tanto encanto tienen.
Hacedlo cada día aunque no haya motivo. Buscarlo!
Y el ceño que se lo queden todos los corruptos, maleantes y mareantes.
Escrito por María del Río.

martes, 31 de enero de 2012

La Llamada

Podría empezar a escribir en forma de cuento y decir eso de "Érase una vez tres cerditos" pero no lo voy a hacer.
Comenzar con un "Érase" nunca me ha gustado y en este caso lo que quiero plasmar es una conversación. Adulta. No infantil.
Pues allá voy.

Estaba sentado en mi sofá fovorito cuando me llamaron por teléfono.
-¿Diga?
-Hola soy yo.
-Hola Micaela.
-Hola.
-¿Todo bien?
-No.
-¿Por qué no?
-Pues porque tras una noche en buena compañía me he quedado vacía.
-Haber elegido una noche solitaria entonces.
-Joder Alex! ¿Por qué cuando no quiero, me llevas el equipaje y cuando quiero me tiras todo en el andén?
-Porque eres muy caprichosa. Y ya sabes eso de "una de cal y una de arena". Tú sabes muy bien esa estrategia de marear a las personas.
-No.
-Sí.
-Te voy a colgar Micaela.
-No.
-Lamento decirte que sí.
-¿Por qué?
-Porque además de ser caprichosa pareces una majorette vestida y a mi me gustan con más clase.
-Eres cruel Alex.
-No tanto como tú. Y te voy a colgar.
-No.
-Pues lo dicho, intentando concluir por 4ª vez la conversación, parece que esto, sin el inestimable refuerzo del lenguaje no verbal, no consigue convencerte de que quiero colgar.
-Alex!

Y colgué. Y me quedé pensando en algo. Que ni ella, ni nadie ni este sol frío de enero conseguía calentar mi espíritu.

Escrito por María del Río y Amigos que me dieron frases para jugar un rato a escribir.
Gracias!!!!

 

viernes, 27 de enero de 2012

Pureza Extrema.

Hay personas que no necesitan tronos porque nadie las puede destronar.
Hay personas que con tan sólo una mirada consiguen que suspires una y otra vez.
Hay personas que saben lo que quieren y lo consiguen merecidamente.
Hay personas que tienen nombres peculiares pero ninguno de ellos es tan puro como Olaya.
Hay personas de todo tipo y de todos los colores pero ninguna como ella.
Miren la fotografía y juzguen por sí mismos.
Me dareis la razón.
Escrito por María del Río.