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viernes, 1 de enero de 2010

Martes

La niña

llegaba corriendo del colegio cada martes.

Los Martes eran especiales para ella.

Se le cambiaba la cara la víspera del lunes.

Sus ojitos eran de color miel

pero los Martes se convertían en el verde más radiante.

La llegada de una persona muy especial

le hacía vibrar cada Martes.

Ese era el día de la niña.

Su madre se desesperaba con sus revoloteos.

Ponía todo patas arriba para ese gran momento.

Colores, saltos, música, carcajadas nerviosas...

La niña esperaba impaciente la llamada del timbre en su casa.

A veces temía que la bienvenida de esa persona no fuera lo suficiente.

Pero ella sacaba toda su imaginación para que fuera un espectáculo

Por fín llegaba ese momento.

Ese timbre que hacía saltar a la niña

se despertaba.

Su madre se quedaba boquiabierta del despliegue de emociones de la niña.

La persona que llegaba iba a ver ese momento.

La casa se convertía durante media hora

en un circo de personajes creados por la niña.

No dejaba ningún lugar de la casa vacío.

Todo lo utilizaba para que esa persona diera rienda suelta a todo tipo de sentires.

La niña se tranformaba en otras niñas imposibles de ver en el día a día.

Ahora bien

siempre terminaba de la misma manera.

La renacuaja catalana

siempre acababa con esta frase...

"Tú también puedes ser una niña cuando quieras

tan sólo dame tu mano".

Esa persona nunca decía nada al respecto

hasta que en sus últimos días de su vida

llamó a la niña y le dijo que le tendía la mano.

Ese día no era Martes...

era un lunes.

Dejó de estar un Martes.

Emprendía un nuevo camino

hacia otro circo más lejano.

Pero la niña aprendió que todos los días

son válidos para SOÑAR.

A pesar de todo

para la niña los Martes...

son siempre delatadores de algo

tanto para bien como para mal.



Escrito por María del Rio.

Mi Café Preferido

Invierno.

Media tarde.

Con ánimo revuelto.

Intento apaciguar ese estado.

Salto.

Grito.

Me observo.

Opto por salir a la calle.

Me pongo mi gorra preferida.

Me pongo buena cara

pero sin maquillaje.

Algo más natural.

Una sonrisa que tiene todas las de ganar.

Camino.

Necesito cafeína.

La Cafetería más emblemática de la ciudad me espera.

Llego.

Me siento.

Miro la carta de cafés.

Hay uno nuevo.

No me lo pienso.

Lo pido.

Impaciente por saborearlo

y que mis labios se sequen con una calada

del mejor cigarro de la tarde.

Me lo traen.

No salgo de mi asombro.

El mejor asombro.

Mi Café preferido sin ninguna duda.

Es el llamado "Café Cherry".

Probadlo.

No os defraudará.

Os potenciará.

Os enseñará.

Os querrá.



Escrito por María del Río.

El Broche

Un taller de broches.

Amplio.

Blanco.

Los colores están presentes.

Los broches tienen la culpa de esa luz.

Están por todas partes.

Tienen Vida.

Caminan.

Ríen.

Flirtean entre ellos.

En este taller

las agujas, imperdibles y alfileres no son dañinos.

Son soportes desinteresados.

Creatividad en estado puro.

Dos mujeres.

Mejores Amigas.

Se quieren a rabiar.

Ellas son "Prima Lejana".

Así se hacen llamar.

Son la envidia de mucha gente.

Y ellas lo saben.

Se enorgullecen.

Un taller de ensueños...que no de sueños...

Porque ese taller tiene Verdad Absoluta.


Escrito por María del Río.

La Adivina del Presente

No soy Adivina

pero a veces me gustaría serlo.

Sólo a veces.


Escrito por María del Río.


Delicatessen II

Posee un Don inclasificable.

Sabrá cuál es...

cuando se "despierte" otra vez.


De momento

ha seguido unas huellas.

Unas huellas sabias.


De momento

esa mujer hecha y derecha

ha regalado una pequeña sonrisa.

Pequeña pero que vale más que todo.


De momento

ha cogido otra vez aire.

Un aire nuevo.


De momento su pelo ha dado un vuelco.

Dándole más espacio

...a sus ojos

...su boca de escándalo

...lunar irresistible

Un espacio que ya se lo merecía hace tiempo.


Y esto no ha hecho más que comenzar...

Poco a poco

esa Delicatessen de Mujer

podrá degustar

ese Don Inclasificable.

Cuando se "despierte" otra vez...


Escrito por María del Río.

Fluxus

Cuando la niña rubia

está frágil

él está.

Cuando la niña

no ve el futuro

claro

él está.

Y es que

él

apareció

en la vida

de la niña

y

desde ahí

se forjó

algo

de raíz.

Un ESTAR

constante.

Él

tiene

un lema

...Siempre "Fluxus"...

Y eso a la niña

le da

calma

y fuerza

para seguir

y

perseverar.

Él.

Un hombre

con un

corazón

que más quisieran

muchas personas.

Y

es que

desprender

amor

en él

es fácil

Y

eso le hace grande.

Escrito por María del Río.

Pelusas

Dos siluetas.

Dos aromas

bien compenetrados.

Se quieren.

Se gustan.

Se entregan.

No hay socavon

que pueda con ellos.

Y es que no es para menos.

Donde hay

pasión

arrebatos

originalidad

sentimiento

y dos

nombres

como

Ane y Antxon

nada

puede

doler.

Y si duele

será

siempre

para superarse

y potenciarse

el uno con el otro.

Estas dos "pelusas"

sopesaron

la muerte de Iván Zulueta

teniendo

"El Arrebato"

más

extasiante.

Entregarse aún más

en el desierto.

Escrito por María del Río.