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martes, 15 de abril de 2014

Mi Vida en forma de Videoclip

Soy fanática de los videoclips desde que era muy pequeña. Recuerdo cuando pasaba los veranos en un pueblecito de la Costa Brava con una de mis mejores amigas y nuestro mejor momento del día era a partir de las 12 de la noche.
Ella tenía antena parabólica y yo no, por lo que casi siempre dormía en su casa para poder crear nuestra particular "fiesta de pijamas". ¿En qué consistía? Lo primero de todo era ir a la cocina y llenar un bol enorme de leche y coger un paquete de galletas príncipe. Luego nos esperaba el sillón con ganas y encendíamos la televisión e íbamos directamente al canal MTV. He de reconocer que en aquella época (hace veinte años) era un canal cuidado y la música estaba servida. Esa fue su primera intención hasta que se fue al traste sirviendo otros productos bastantes lamentables a mi parecer. Una pena.
Nos pasábamos toda la noche viendo videoclips y así nos daban las 7 de la mañana. Era difícil irse a la cama sabiendo que a lo mejor el próximo videoclip era el que estabas esperando desde hacía dos horas.
Sí, éramos fanáticas de las imágenes e historias que envuelven a un videoclip y de la música.
Cada una teníamos nuestra propia cinta de vídeo VHS para grabar los mejores videoclips a nuestro parecer. Todavía recuerdo que yo iba detrás del "Get Off" de Prince, el de MC Hammer con su "U can t touch this", el de Vanilla Ice con su "Ice Ice baby", todos los videoclips de The Cure, Led Zeppelin, Violent Femmes, Kris Kross con su "Jump Jump", esa balada tan pegadiza del grupo Extreme con "More than Words" y bueno, también el de Paula Abdul con el tema "Rush Rush" que era una historia muy similar a la película "Rebelde sin causa". Ahí descubrí a Keanu Reeves como también descubrí en los anuncios del canal a un Brad Pitt en un anuncio de Levi´s, muy jovencito él pero con toda la fuerza que le caracteriza.
Daba cabida a todo tipo de géneros musicales. Por eso a día de hoy, defiendo todo tipo de géneros, ya que dentro de su género tienen una gran valía. Lo malo es mezclar conceptos y a lo único que se llega es a desprestigiarse unos a otros de manera gratuíta. Al igual que con los videoclips. Admiro todo tipo de imágenes, ya sea en Super-8, mini dv o las que tienen una calidad nítida y repleta de detalles minúsculos. Todas las imágenes son valiosas y se debe arriesgar por formatos diferentes a la hora de hacer videoclips y cine en general sin necesidad de alcanzar siempre ese "preciosismo" que tanto abunda.
Durante toda mi adolescencia ví infinitos videoclips y escuché toda la música en todas sus vertientes y todo esto se iba incorporando en mi cabeza y algunas en mi corazón hasta hoy.
Sin saberlo, la música estaba en mí a todas horas. Me despertaba con música, todas mis actividades durante el día necesitaban temas musicales para ser realizadas y me acostaba con música para soñar mil sensaciones que quería que se cumplieran en un futuro. Y es que menudo poder tiene la música para levantarte el ánimo en los 3 minutos aproximadamente que dura un tema.
Mis padres "padecieron" esa constante unión de su hija con la música pero afortunadamente les gustaba esa adicción. Yo me despertaba con música, pero en la habitación de al lado, mi hermano hacía lo mismo, mi padre en el salón con todo su repertorio de música clásica y en otro cuarto, mi madre con Marvin Gaye y Barry White. Así que ya os podéis hacer una idea de la explosión musical que había en mi casa. Compadezco a nuestros vecinos.
Mi adicción por los videoclips no se desvaneció y fue a más. Siempre me han gustado las pequeñas historias de aproximadamente 3 minutos y buscaba por todos los rincones de Barcelona cintas de vídeo donde recopilaran videoclips, al tiempo que también me compraba todos los recopilatorios de los mejores cortometrajes españoles.
Lamentablemente no sé cantar ni tocar ni un instrumento pero según personas cercanas tengo muy buen ojo para saber lo que querría ver en un videoclip y un oído que no cansa de escuchar música ni aunque tenga otitis grave. Así es.
A día de hoy, puedo sentirme orgullosa en el sentido que toda mi pasión por la música y lo audiovisual la he podido transformar en proyectos que con esfuerzo van moldeándose de la mejor manera.
Música e imágenes van siempre de la mano conmigo. Y viceversa.
Escrito por María del Río.
Foto de Karlos Sanz.

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