visitas

miércoles, 8 de febrero de 2012

Reflexiones en un Diván.

Hoy me he prometido no parar de escribir hasta que consiga decir o "vomitar" todo lo que siento.
Y es que estoy cansada de que nos cierren la boca por todo y para todo. Si hablamos más de la cuenta se dice que no es "políticamente correcto". Menuda expresión más utópica, cuando ellos son los más incorrectos. Menuda vergüenza de país. Hemos llegado a un punto en el que vamos a tener que mentir y decir que no somos de aquí.
Estos seres inadaptados (llámense políticos, toda la monarquía y sus consejeros y empresarios corruptos de todas las índoles) están consiguiendo que seamos rechazados por todo el mundo. Estoy cansada de todas las "burbujas". Todas. Porque las hay inmobiliarias, musicales, teatrales, y deportivas. Por no hablar de todo tipo de recortes que sólo nos afecta a los "ciudadanos de a pie". Ellos/as no sufren de tijeretazos. Más bien al contrario. Aumentan sus sueldos y todos nosotros lo sabemos.
Veáse el sueldazo que van a tener ahora ciertos senadores o la "nómina" del Rey (muy gracioso y de mal gusto que la hiciera pública el dia de los Santos Inocentes).
La cuestión es que nos toman el pelo y nos cortan la cabeza. Así sin más. Para que no pensemos mucho y así no tengamos necesidad de agacharla.
Pienso, repienso y me cabreo. Y me pregunto si no existe en todo este país un político que no esté vampirizado de ambición y avaricia por el dinero de la que pecan todos.
Alguien que tenga moralidad y que vea más allá de su propio palacete y todo tipo de privilegios. Alguien que vea que el paro en España es extremo y que las personas tienen que reducir hasta su gasto alimentario porque no se llega ni a final de semana. Estamos hablando de que tenemos que abrocharnos el cinturón hasta para comprar verdura y carne. Y no estoy hablando de caviar ni solomillo. Estoy hablando de alimentos de primera necesidad. La gente no va al dentista aunque tenga una infección de boca porque no hay dinero. Y mientras tanto los de arriba se hacen blanqueamiento de dientes cada seis meses.
¿Estamos locos? Ellos sí. Nosotros no lo éramos pero están consiguiendo que la desesperación haga de nosotros unos seres repletos de ira, rabia e impotencia.
No me extraña que la gente se ponga a ver en la tele programas como "Sálvame Deluxe" o "Quién quiere casarse con mi hijo". Va a ser la primera vez que defienda esos programas. Y es que ayer lo entendí todo al enchufar el televisor.
Empecé por las noticias, luego por un programa que hablaba de la nueva ley del aborto, proseguí con un especial de Marichalar y el impresentable de Urdangarín y luego con mi cabreo y ansiedad contenida acabé pegada a las tonterías de un programa de cotilleo que no sabía ni quienes eran. Es lo único que me calmó. Me hizo olvidar "un poco" todo lo que nos rodea y que no sé donde voy a ir a parar si todo sigue así. Esos contertulios que hablan de la vecina o la chica guarra de gran hermano me hizo olvidar toda ira que me había provocado todas las noticias del telediario y demás abusurdeces de la ley del aborto.  Y que conste que me siguen aborreciendo esos programas. Pero ayer me sucedió eso.
A veces pienso que en el monte con un huerto y un cobijo donde dormir viviría más feliz. A veces lo pienso.
Y otras veces pienso en emigar. Esta la pienso cada día. Y durante el día por la mañana, por la tarde y por la noche.
Lástima que no tenga la carrera de enfermería porque me iría a Finlandia donde hay trabajo de eso y cobran al mes un sueldo aproximado de 2400 euros. Lástima. Y eso es impensable en España. 2400 euros es el sueldo de 4 personas aquí.
Ahora mismo para trabajar de cajera en un supermercado te piden una serie de requisitos que me hacen reir y luego llorar (eso en el Mercadona). Por no hablar de las condiciones del Carrefour.
El otro día me comentaba uno de mis mejores amigos que un amigo suyo, publicista que había trabajado en dos de las agencias más importantes de España, se había quedado en paro. Ya sabeis. Recortes por la "crisis". Deseperado por no encontrar nada de lo suyo y con una familia a cuestas fue a a una "entrevista" para mozo de almacén y no le cogieron porque no tenía todos los idiomas que le exigían. Y me pregunto yo ¿un mozo de almacén para qué necesita tener inglés alto o alemán? Pues así está la situación aquí y lo que nos queda.
Lo único que me consuela es que no tengo "burbujas emocionales". Eso ya me preocuparé yo de que no haya jabón lagarto de por medio y explote de la peor manera.
Mientras tanto seguiré en mi diván pensando que todavía soy una niña sin preocupaciones y que estas cosas que os he contado son sólo pesadillas que por la mañana se quedarán en eso.
Pesadillas momentáneas.
Buenas tardes.
Escrito por María del Río.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada