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martes, 18 de abril de 2017

LA DECLARACIÓN

La noche pasada tuve varios sueños pero imperó uno en concreto.
Es el que esta mañana ha hecho que medite algo.
El sueño en cuestión trataba de un chico que me gustó durante varios años de mi adolescencia y hoy se me declaraba y con lágrima incluída.
Sí, he visto muchas películas románticas durante toda mi vida y muchas veces me he enfadado con ellas.
Me enfadaba sin motivo porque yo lo único que quería era que se me declararan bajo la lluvia ( sólo en ese caso me gustaría mojarme) sin que la gente de alrededor importara y que me dijera ese chico que le encanta cómo bebo a sorbitos el vino, como me toco la nariz cuando me ruborizo, cuántas veces me tropiezo y me río por ello, cómo bailo en el supermercado cuando escucho "la canción", cómo se me achinan los ojos cuando me río y lo guapa que estoy cuando lloro y me enfado y sobre todo que cuando silencio hay algo que sigue hablando, mis ojos.
Sí, mola que se te declaren y el que contradiga eso no ha vivido.
Sí, mola que se te declaren pero a su debido tiempo a poder ser.
Por cierto, ese chico con el que he soñado ya ha sido informado del sueño que tuve ayer.
Su respuesta os la cuento otro día.

Escrito por María del Río.

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