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miércoles, 18 de mayo de 2016

M

Pocas veces he tenido un flechazo como tuve contigo.
Sí. Lo tuve en toda regla.
Desde que te pude sentir andando supe que me engancharías. Afortunadamente no fue un enganche de esos tóxicos.
Fue placentero y sin tiras y aflojas.
Me despedí de ti pero sabiendo que tú y yo pronto comenzaríamos un idilio de lo más fogoso.
Un día después de poner mi último punto en mi último examen de derecho me dije que ansiaba conocerte, abrazarte, quererte y que tú sintieras lo mismo.
Así que con todo el morro cogí un avión y me planté delante de ti. Y te dije aquí estoy, con mis miedos y curiosidades de una chica de 22 años.
Sé que no soy una tipa guapa a rabiar pero vas a caer rendida a mis pies. Lo sé. Y así fue.
Nos enamoramos desmesuradamente.
Hasta hoy.
Han pasado 14 años y tras haber pasado 4 meses fuera por motivos nada agradables, no sabes cuánto te he echado de menos.
Pisar tu asfalto y bailarte, acariciar tu luz, darte un abrazo de los que acogen toda tu cabeza y cuerpo de norte a sur, respirarte y olerte.
Hoy por fin he podido hablarte, llorarte y amarte más aún si cabe.
Por ello me declaro otra vez diciéndote "Madrid te quiero".
Me has dado una vida que no cambio por nada.
Mi VIDA. Que no es poco. 

Escrito por María del Río.

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