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martes, 29 de marzo de 2011

NECESARIO

La Vida

no le conmovía.

Seguramente

se dejó arrastar

por los "patrones"

más comunes.

Veáse

una carrera universitaria

idiomas

carnet de conducir

una esposa ejemplar

un piso

una casa en la montaña

hipoteca

y dos hijos.

No está nada mal conseguirlo

en 30 años.

Pero eso no le llenaba.

Quizás porque tenía

por todo su cuerpo

"capas"

que le impedían ser como

él quería.

Quizás.

Estaba tan acorazado

que tenía

hasta su boca

cosida con el mejor hilo.

Hoy era el día.

¿Precipitado?

No.

Y es que Vida sólo hay una.

Hoy lo dejaría todo.

Ya no sería plastilina.

Ya no sería moldeado

al antojo de los demás.

Hoy sería Patrón de un velero.

Y mañana llegaría

a su lugar predilecto.

No diré su destino

porque quiero que vuele

y vuelva a vivir otra vez.

Escrito por María del Río.


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