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sábado, 17 de abril de 2010

La Sesión

Despertaba.

Se despedía de la Cama

a las 12 de la noche.

Y se

preparaba

para dar

la mejor sesión

en un local

muy emblemático de Berlín.

No vería

el Sol

pero vería

la noche de Berlín

con todos los ingredientes.

Quizás

tampoco vería

ni saborearía

el Amor esa noche.

Quizás.

Tampoco

le importaba

mucho.

Sería una Soledad

querida.

Y

es que

él

y la noche

se antojaban

con mucha gracia.

Y más

cuando comenzaba

su Sesión.

En ese momento

se quitaba

las Corazas de la Vida

a través

de la música.

Su Música.

Ver

siluetas

expresiones

andares

gestos graciosos

cigarrillos a punto de ser encendidos

y demás

hábitos de la Vida

le hacía

feliz.

Él nunca esperaba

halagos

pero los tenía cada noche.

Al final

de la Sesión

volvería

a la Cama.

Quizás

ahora si vería el Sol.

Y

quizás

entre las sábanas

vería el Amor.

Me contaron

que tras esa Sesión

volvió a su Cama

y encontró

lo que siempre

había buscado.

Y sin pedirlo.

Escrito por María del Río.



















Photo by Victor Barrio.

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