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sábado, 19 de diciembre de 2009

Jueves

Un hombre.

Ojos escandalosos.

Últimamente no le caían bien los días de la semana.

No sabía el por qué.

Pero lo sentía así.

En el fondo no quería enemistad con ellos.

Pero la sensación estaba ahí.

Un jueves

decidió cambiar.

No pensaría en días.

Pensaría en momentos.

Momentos que no le esclavizaran.

Momentos crujientes, sabrosos y no libres de sal y pimienta.

Parece ser que le funcionó.

Eso me dijeron.

Pero esperaré

a que sea otro "momento"

de esos...

El Momento de contármelo.


Escrito por María del Río.

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